El tenis es un deporte muy practicado en todo el mundo y destaca por su complejidad técnica. Para alcanzar un alto nivel, se necesita una combinación de talento natural, buena preparación, equipamiento adecuado y conocimientos en ciencias del deporte.
La biomecánica es clave en el desarrollo del jugador, ya que todos los golpes responden a principios mecánicos básicos, y muchas de las lesiones tienen su origen en errores de tipo mecánico.
Entonces, ¿cómo puede un entrenador evaluar con precisión la técnica de un jugador? ¿Y cómo puede hacer un seguimiento de su evolución técnica con el paso del tiempo?
Ahí es donde [iSen] marca la diferencia: ofrece un análisis corporal muy preciso en entornos abiertos. Por eso, el Institut Daniel Mayral y el Hospital Teknon, ambos en Barcelona, eligieron el sistema de medición inercial de STT. Con solo unos pocos sensores pudieron configurar distintos protocolos de prueba y registrar movimientos tanto de los brazos como del tren inferior.
La posibilidad de personalizar los protocolos y los informes permite obtener conclusiones claras y útiles, sin necesidad de gestionar grandes volúmenes de datos. El trabajo continúa, mientras siguen analizando golpes y desplazamientos con el objetivo de optimizar el rendimiento y prevenir lesiones.